lunes, junio 29, 2009

Préstamos

"A veces los mundos pesan más que las personas"

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jueves, junio 25, 2009

..."Loving would be easy if your colors were like my dream"...

martes, junio 23, 2009

Sé que mañana serás del aire

La oruga

Te he visto ondulando bajo las cucardas, penosamente, trabajosamente,
pero sé que mañana serás del aire.

Hace mucho supe que no eras un animal terminado
y como entonces
arrodillado y trémulo
te pregunto:
¿sabes que mañana serás del aire?
¿te han advertido que esas dos molestias aún invisibles
serán tus alas?
¿te han dicho cuánto duelen al abrirse
o sólo sentirás de pronto una levedad, una turbación
y un infinito escalofrío subiéndote desde el culo?

Tú ignoras el gran prestigio que tienen los seres del aire
y tal vez mirándote las alas no te reconozcas
y quieras renunciar,
pero ya no: debes ir al aire y no con nosotros.


Mañana miraré sobre las cucardas, o más arriba.
Haz que te vea,
quiero saber si es muy doloroso el aligerarse para volar.
Hazme sabersi acaso es mejor no despejar nunca la barriga de la tierra.

José Watanabe

viernes, junio 19, 2009

The police

Nuevo número de El interpretador

La fuerza
1.1 Modus operandi – Historia policial
▪ El comisario y el anarquista por David Viñas + Introducción de Sebastián Hernaiz
▪ Anarquistas y policías: historias de una relación imposible por Pablo Ansolabehere
La evidencia y la intuición. A propósito de Policías de Novela y Policías de Laboratorio de Edmond Locard por Mauro Lo Coco
Policías de Novela y Policías de Laboratorio por Dr. Edmundo Locard
Circulen, señores, circulen. Batiz, Romay: agentes literarios por Guillermo Korn
▪ El pasado policial de Fray Mocho por Inés de Mendonça

1.2 Allanamiento – Representaciones de lo policial
.▪ Literayuta. Apuntes sobre la falsa conciencia por Alfredo Jaramillo
Rock en Argentina y mucha, mucha policía por Oscar Blanco
Hiperrealismo teatral y crónicas policiales por Paulina Bettendorff
Mundo red. Experiencia contemporánea en narrativas argentinas de hoy por Nancy Fernández
▪Policía y ficción en Roberto Arlt por Sebastián Hernaiz
▪Usos y abusos: la figura del policía en la historieta argentina por Alejandro Farías

2 El móvil - sobre el género policial en la literatura
▪ La ficción paranoica por Ricardo Piglia
▪ Decálogo del relato policial argentino por Carlos Gamerro
▪ Los comienzos del relato policial en Argentina. Un asunto policial. Una cuestión de Estado por Oscar Blanco
▪ De policías y policiales, ¿dónde la mentira, dónde la verdad? Por Andrea Pezzé

3 Declaracionesficción, crónica y poesía
▪ Ahí viene la cana por Roberto Arlt
▪ El Bonaerense por Lucas Oliveira
▪ Fragmento de Frío de Rusia por Ricardo Strafacce
▪ No es país para milicos viejos por Héctor Kalamicoy
▪ Un ballet de policías en el agua por Oscar Fariña
▪ Jardín de las delicias. El eco por Violeta Percia

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martes, junio 16, 2009

Una definición posible para el amor

“El viento no arrastra la hoja. Despierta en ella la capacidad de moverse.”
F. P.

viernes, junio 05, 2009

Una pregunta

Había que reescribir un poeta en el marco de la guerra civil española. Elegí a Luis Cernuda.
Sin embargo, en vez de usar su libro Las nubes (1937), que trata sobre la guerra civil española, decidí trabajar con los libros Perfil del aire (1927), Égloga, Elegía, Oda (1928), Un río, un amor (1929), Los placeres prohibidos (1931) Donde habite el olvido (1934) y Desolación de la quimera (1962), todos de fuerte temática erótica-amorosa.
Intenté, así, interpolar fragmentos de su obra para hacer un poema que pudiera enmarcarse en la experiencia de la guerra y de esta forma, generar un contraste entre Eros y Tánatos, mostrar como la muerte y el erotismo la mayoría de las veces van juntos. Tomando versos de poemas que hablaban sobre la fatalidad del deseo, intenté armar un poema que hablara de la angustia provocada por la devastación de la guerra.

UNA PREGUNTA

I.

Una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel.

Así como en la roca nunca vemos
leve es la parte de la vida
que como dioses
rescatan los poetas. El odio
y destrucción
perduran siempre.

La plaza sola (gris el aire,
negros los árboles, la tierra
manchada por la nieve)...

entonces, ante el umbral, dijiste:

viviendo aquí serías
fantasma de ti mismo.

Mira cómo la luz amarilla de la tarde
se tiende con abrazo largo
sobre la tierra.

No tiene esta o aquella forma,
no puede detenerse en criatura alguna;

no es en vosotros donde la vida está
sino en la tierra.

Dejadme, dejadme abarcar, ver unos instantes
como lo soy yo mismo,
como lo fueron otros cuerpos
adolescentes mutilados,
cataratas de manos que fueron un día flores
en el jardín de un diminuto bolsillo.

Tu mano hacia donde yazcan
los hombres
olvidados.
Tus ojos frente a lo nunca antes visto:
la eternidad en tiempo,
el silencio de un mundo que ha sido.

II

Yo no te conocía, tierra;
con los ojos inertes, la mano aleteante,
lloré todo ciego bajo tu verde sonrisa,
como huracán henchido aquí en el pecho;
ignorándote, tierra mía,
ignorando tu alentar, huracán o tumulto,
no son sino tú misma;
los vivos, los muertos,
la miseria, el poderoso estúpido.

Mis brazos, tierra
son ya más anchos
para llevar tu afán que nada satisface.

La tierra negra sin árboles ni hierba,
tiene esta o aquella forma,
no puede detenerse en criatura alguna;
todas son por igual viles y soñadoras.

Sólo en ti misma encuentro
tierra mía
nimbos de juventud,
sobre cuerpos cobrizos.

No es en vosotros donde la vida está,
sino en la tierra,
en la tierra que aguarda, aguarda siempre
con sus labios tendidos,
con sus brazos abiertos.

Como la arena, tierra,
como la arena misma,
tu sola quedas.

Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.

Tierra, tierra. Una forma perdida.

II.

No comprendo. Con prisa errante pasan,
muertos en la leyenda
duermen las formas posibles de la vida
en un sueño sin sueños.

¿No les comprendo? ¿O acaso les comprendo
demasiado?
Antes que en estas formas
evidentes, de brusca carne y hueso,
súbitamente rotas
prontas a reflejar la idea de los dioses.

Y regreso de ellos a los vivos,
como quien va del manantial latente
al río que sin pulso desemboca.

No comprendo a los hombres. Mas algo en mí responde
los animales, las hojas y las piedras:
todo es cuestión de tiempo.

Un tiempo cuyo ritmo no se acuerda,
de nuestro tiempo humano corto y débil,
de tierra que pugna por ser ala
y alcanzar aquel muro del espacio.

Si el tiempo de los hombres
y el tiempo de los dioses
fuera uno,
en medio de estos cuerpos casi contemporáneos,
vivos de modo diferente al de mi cuerpo...

Sólo quiero mi brazo sobre otro brazo
que otros ojos compartan lo que miran los míos:
el abismo blanco
la sombra
según nueva medida

y en mi temblor humano
reminiscencias muertas.

Nunca han de comprender.

Mi lengua como tormenta que ha pasado
para hacer de mi voz, mi valentía...

cuán míos habrán de ser los hombres venideros
en este alejamiento humano.

Cómo domo mi miedo
dando al olvido inútiles desastres:
escuchar la lluvia
que orina en la tiniebla helada de la calle.

Algo débil en mí
susurra entonces,
¿fueron sobre la tierra convocados
por esto sólo?
¿hay más?
y si lo hay ¿adónde hallarlo?

No conozco otro mundo si no es este,
mundo primitivo a que hemos vuelto
de tiniebla y de horror.

III.


El cuerpo sigue en pie
y las voces aún giran...

Donde habite el olvido,
donde yo sólo sea
memoria de una piedra sepultada .
Donde mi nombre deje
ausencia leve como carne de niño.
Donde no exista.
esa gran región donde el ángel
esconda su ala.

Mientras crece el tormento,
allí donde termine este afán
sin más horizonte
disuelto en niebla.

Allá, allá lejos;
donde habite el olvido.

El frío está naciendo y es el cielo más hondo. .
Aquí no existe el sueño silencioso
de la muerte. Todavía la vida
se agita entre estas tumbas, como una prostituta.
Prosigue su negocio bajo la noche inmóvil.
Así también mi tierra la he perdido.

Videopoema

video

martes, junio 02, 2009

Lectura transandina

"decir me acuerdo de ti es estar diciendo
todo el día te olvido salvo en pequeños momentos"

Eso decía Hector Hernandez Montecinos.

náusea de bestia

la vainilla de mi leche infantil
se estira en su grumo hacia el vómito
yo continúo limándome las uñas
me las pinto con esmalte caro
en el baño sentada en la taza
esperando arrojar sólo arrojar
adentro un azulejo velludo agujerea
confesiones de mis cuerdas y yo

mientras

en mi casa pasea una bestia
lo sabía desde el olor a crimen en el vaso
de noche destila su pelaje flota
yo cierro los ojos desaparece
sigo con la tráquea en la mano
expúlsame grita en el estómago
expulsa me
y escribo de cabeza con la mano vendada
esperando que salga para
que me coma de una buena vez

luego

comienzo a rasguñarme la pintura
de uñas fresca se pega a los cachetes
me araño el rostro vertical
qué payasa me dice el espejo
una broma puebla su hocico
qué hermosa la estatua de pelos
la bestia emerge desde mi boca

Paula Ilabaca

Los podés escuchar mañana en SALIDITA/ Lecturas de poesía y narrativa

Nos visitan:
Héctor Hernández, Paula Ilabaca y Felipe Becerra (Chile),
Paloma Romano (Bolivia)
De Bs As leen Antonio González Mendiondo, Florencia Castellano y Cristian De Nápoli.

A las 19.30, en la Casa de la Lectura, Lavalleja 924.

martes, mayo 26, 2009

Un punto álgido

"Yo era lo que sigo siendo, una tímida atrevida. Soy tímida, pero me lanzo."

Clarice Lispector

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martes, mayo 19, 2009

¿Por eso escribo versos?

¿ésos son los fantasmas que me persigo hoy mismo / a mi edad ya / como cuando nadaba en tu agua? / ¿de ahí me viene esta ceguera, la lentitud con que me entero, como si no quisiera, como si lo importante siga siendo la oscuridad que mea bajo tu vientre o casa?/ ¿la tiniebla de grande suavidad? / ¿dónde el lejano brillo no castiga con mundo piedra ni dolor? / ¿es vida con los ojos cerrados? / ¿por eso escribo versos? / ¿para volver al vientre donde toda palabra va a nacer? / ¿por hilo tenue? / la poesía ¿es simulacro de vos? / ¿tus penas y tus goces? / ¿te destruís conmigo como palabra en la palabra? / ¿por eso escribo versos? /¿te destruyo así pues? / ¿nunca me nacerás? / ¿las palabras son estas cenizas de adunarnos? /¿nos separaste muchas veces? / ¿eran separaciones? /¿formas para encontrarse como primera vez? /¿ese imposible nos hacía chocar? / ¿eso me reprochabas en el fondo? / ¿por eso eras tan triste algunas tardes? / tu tristeza me era insoportable /a veces quise morirme de eso todavía / ¿ya tenía mi pedazo de vida para ocuparme de él? / ¿como animal cualquiera? / ¿ya soy triste por eso? / ¿por tu tristeza ofende la injusticia / escándalo del mundo? /

Extracto de Carta a mi madre, de Juan Gelman

viernes, mayo 15, 2009

Aprendo a ver

"Aprendo a ver. No sé porqué, todo penetra en mí más profundamente, y no permanece donde, hasta ahora, todo terminaba siempre. Tengo un interior que ignoraba. Así es desde ahora. No sé que es lo que pasa."

Rilke, Los cuadernos de Malte Laurids Brigge

jueves, mayo 14, 2009

Madariaga en su idioma

Transcribo fragmentos de una entrevista al poeta Francisco Madariaga.

(La entrevista la realizaron Alejo González Prandi, Andrés Haedo y Celedonio Torres Avalos)

"Mi primer poema lo escribí a propósito de un viaje en tren. Me acuerdo que este tren paraba en la estación de Concordia. Estando en el camarote, junto enfrente de la casa “del inglés”, que era el jefe de la estación, donde tenía un gran jardín, veo un busto de Venus. Entonces, le pregunto a mi mamá y ella me dice: “es un busto de Venus, que era una diosa griega”. Así surgió mi primer poema. Lo conservo por ahí. Nunca lo publiqué. La imagen de un busto, visto en un jardín, desde el tren.

(...)

...el surrealismo europeo abolió el paisaje en su poesía en nombre del rechazo de la hipertrofia de la razón, en nombre de la rebeldía. Se olvidó del paisaje, salvo el caso...

(...)

No viviría en Corrientes, porque aparte de amarlo le tengo miedo. Un terror inexplicable, por esa imagen del far west, de la violencia. Y no solamente por eso. Por los mitos, por la brujería y una serie de cosas. Lo adoro pero le tengo pánico, y eso que siempre me fue bien, porque aprendía a conocer el gaucho más violento. No lo domino en sentido de poder, sino que sé cómo manejarlo. Me lo enseñó mi padre. A parte le hablo en el idioma de ellos, el guaraní.

(...)

Un día de invierno, a las seis de la mañana, salimos con Olga Orozco, mi mujer de ese momento, y otros amigos de la casa de Girondo, después de una de esas festicholas tremendas. Estábamos un poquito pasados de copas. Íbamos por la avenida Alem gritando (hacía poco que había caído Perón), y en eso nos para la policía. A mí se me ocurre decirle a uno de ellos: “Aténgase a su oficio. Mire nada más que el documento y váyase”. Como era de esperar terminamos todos en la comisaría, en los calabozos, que estaban llenos de putas borrachas que cantaban y gritaban. Y Olga, que era muy buena cantora de tangos, dice: “Buenos muchachos, vamos a divertirnos”. Entonces, empezó a cantar a gritos tangos, mientras que las putas le contestaban del otro lado, aplaudiéndola. Así todo una noche. Por último, conseguimos comunicarnos con Girondo, que aparece al día siguiente con un abogado para rescatarnos. Lo lindo era el intercambio porque las putas aplaudían cuando Olga cantaba.

lunes, mayo 11, 2009

El jueves


miércoles, mayo 06, 2009

Miss her

lunes, mayo 04, 2009

La incertidumbre como estado permanente

Una poética de lo menor
Sobre la poesía de Carlos Battilana

Copio algunos fragmentos del ensayo que escribí para Plebella:

... podemos pensar que el hilo que recorre toda su obra es la incertidumbre como estado permanente.

(...)

En El fin del verano el yo poético ordena las cosas a su alrededor como en un intento de restaurar un orden perdido. Quizá de forma paradójica, por un lado se muestra rendido, sucumbe ante todo, incluso frente a la eficacia de las palabras, y por el otro, en lo único que cree es en la palabra, de manera tan cierta que hasta la naturaleza participa en su afán de domesticarla: “el viento trabaja/ a mi favor”. Así, frente a la imposibilidad de las cosas, frente a los hechos que avanzan, la memoria parece ser la única capaz de restaurar ese orden mítico, perdido: “Reúno escenas en las que hilos de un espejo me sorbían”. Las acciones consisten en cosas mínimas, orientadas a la búsqueda de un estado de calma, pero la calma es algo que difícilmente pueda alcanzarse; el texto muestra una tensión en la que a veces parece avecinarse una fatalidad: “Los hechos se destrozan con el tiempo/ y nada los vuelve/ posibles.”

(....)

Tal vez El lado ciego intente responder ciertas cuestiones que fueron abiertas en El fin del verano. Mediante la pregunta “¿Qué otra intención al desgano perdura a mi silencio?” el yo poético se abre paso a una serie de respuestas acerca del lugar al que nos conduce ese agotamiento, enmarcado entre lo físico y lo espiritual. Pero, ¿qué hay detrás de la figura de la debilidad? ¿Qué hay detrás de ese aparente desgano, esa inmovilidad pasiva frente a los acontecimientos que suceden alrededor de uno? Frente a un sujeto sin fuerzas, la figura de la debilidad se convierte en una abstracción que muestra otra cara.
Pensar en la incertidumbre es también pensar en la pérdida del control; ser débil es también darse cuenta de lo efímero y lo pequeño de la vida humana y el sujeto poético, frente a esto, no puede reaccionar: “Si mira el entorno, desfallece.”; “Si respira un poco más, desfallece.” El verbo desfallecer en este contexto es acaso la pérdida de esperanza o quizá, la búsqueda de lo menor: “En otoño es cuando está bien. Porque todo se achica.” Pero el sujeto poético no sucumbe sino que sigue intentando: “Cubre de lisa perfección todo aquello que lo intimida.”

(...)

La debilidad sería como caer en el vacío, pero habitar ese vacío es a la vez la única solución posible para el yo lírico. Uno de los principios del Tao Te Ching de Lao Tsé es justamente ese, mantener la quietud, no oponerse a las cosas sino dejar que las cosas sucedan (ese estado se denominaría wu-wei). De esta manera, la filosofía oriental concibe el estar quieto como algo superior, ya que en ese estado, todo el resto de las cosas acontece. Frente al sujeto inmóvil que aparece en los poemas avanza sin embargo el tiempo de la escritura; y en ese modo casi inhumano de avanzar hay un intento de ordenar algo imposible: “Con las letras de las palabras, ordena el mundo. Pero el mundo está hecho de materias, de desvíos, de bloques irrespirables.”

(...)

Pareciera que el único orden posible es el de la literatura. El verso “Leo a Pasolini, ordeno.” nos muestra, no sin cierta ironía, una secuencia en la que después de la lectura viene la claridad. Sin embargo, en la medida en que el hablante toma conciencia de la importancia de la escritura aparece el terror a nombrar: “y mientras otros / han hablado, han anotado / su nombre en un lugar, / yo todavía, horrorizado por la espera, / declino / con ansia.” Nuevamente la situación es de inacción, ante el horror de la espera, el sujeto poético renuncia a la tarea de escribir. El motor de la escritura es entonces encontrar qué es lo que rodea a ese padecimiento: “Calibrar / con precisión/ aquello / que como un gusano / roe / lo más preciado / del dolor”.

(....)

La tarea que se intenta llevar a cabo en los poemas quizá sea una progresiva internación en un clima espeso; buscar en lo minúsculo, en lo imperceptible, lo grande: “Hace del instante su mayor tesoro” (El lado ciego). Ya en la Poética del espacio Bachelard nos mostraba que “en la miniatura los valores se condensan y se enriquecen”.
Nos enfrentamos a una descripción realista de los hechos, que descree de los adjetivos: “Sobre el fin de la calle / rumbo al cuartel / hay un asador” y la descripción discurre lentamente hacia el espacio de la familia, la micropolítica. La mirada es lírica: “No hay nada que temer / estamos abrazados por el campo” / el mundo acontece en ese punto / minúsculo del universo”. “Ese punto minúsculo del universo” se transforma en el recuerdo de la infancia que entra en consonancia con lo que una vez contaba Arnaldo Calveyra: “cosas que me pasaron durante la infancia me están sucediendo recién ahora.”

(....)

La escritura, entonces, aparece en el momento de la elaboración de los hechos. No importa tanto la anécdota sino el recuerdo de esa anécdota, por más que sea incompleto. Es justamente en esa incompletud, en esa elección azarosa en la que se le da más importancia a un hecho frente a otro donde se intenta llegar a lo real. En los poemas de Battilana vemos que es en el recuerdo donde aparece lo real: “recreo el instante/ en que mi padre/ distribuye la carne”. El sujeto poético habita un presente donde nos muestra cómo es posible convivir con la incertidumbre cuando la única herramienta que se tiene a mano es la escritura. Hay en los poemas intentos desesperados por definir la incertidumbre, intentos que se saben fallidos de antemano, pero que a pesar de todo atraviesan la incompletud del lenguaje.

Nurit Kasztelan

martes, abril 28, 2009

Mourning

"Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta no existe..."


Decía Puig que el inconsciente tiene estructura de folletín. Como si todo fuera por entregas, como si incluso el deseo existiera en base a una categoría que nunca vamos a entender del todo.

En una nota que leí el otro día, Germán García contaba: “La mejor definición que encontré de deseo es la presencia de una ausencia”. Ok, peca de lacaniano a full, pero me gusta. En el fondo, todos tenemos un poco de gata flora adentro.

Mi forma de ser Susanita no es proyectarme con el vestido de novia sino que cuando empiezo a salir con alguien, ya a las dos o tres salidas pienso cuál es el libro que le regalaría para el cumpleaños.
Hay tantas formas posibles del amor, tantas formas posibles del deseo. Pero lo que más me sorprende es la capacidad que tenemos de separar las formas del amor de las formas del deseo.
Como un verso de un poema de Susana Villalba:

Como el mar el deseo
es movimiento
que comienza donde parece
acabar.

viernes, abril 24, 2009

Porque todos alguna vez pensamos lo mismo

Matricida

Si estuviese seguro
de olvidarlo
ya hubiera
asesinado a mi madre
pero el remordimiento
torturaría más
que sus llamadas.

Espero que sepa
morir a tiempo
o un rato antes
mi madre

todos los días
cava fosas
en la cabeza
para sus hijos
quedan vacías
o habitan moscas.

La última vez
que fui a comer
parecía verdosa
y pensé

cuando el infierno te devore
voy a decir mundo
al fin solos.

Dios mío no la devuelvas
encima de todo un poco
más viciada.

Teléfono.
Es la noticia
de la muerte
de mi madre.

No. Es mi madre

Gabriel Reches

del libro Lo que me hace feliz, que está completo acá.

Otro poema que me gusta mucho de ese libro es

Querido M

De tu cuarto confirmo la sospecha.
Guarda un valor artístico
la constelación que esas bacterias
describen, el misterio de
la cábala en coreografías
de nado en el aire ah, el aire,
invisible en las casas aquí
polvo suspendido y carne
que se pudre al terminar.
Levitación: experimento del mes.

Valoro la fundación de este paraíso
pero hasta los locos lavan la pileta.

Sobre el perro: si dicta el destino, bien.
Yo no permitiría que sea el arquitecto de tu casa.

miércoles, abril 22, 2009

Aquello que finalmente uno cree que no es tan determinante que los demas sepan sobre las propias ideas




de: Valentina Liernur y otros. (ACA)

martes, abril 21, 2009

Sapos reales en jardines imaginarios

Hablaban sobre Mariane Moore.

Mientras tanto, pego un poema de ella:

Silencio

Mi padre solía decir:
"La gente de clase jamás hace visitas largas,
hay que mostrarles la tumba de Longfellow
o las flores de vidrio en Harvard.
Bastándose a sí mismos como el gato
-quien se lleva su presa a un retiro,
colgante la cola fláccida del ratón como un cordón
de su boca-
a veces disfrutan con la soledad
y pueden quedarse privados de habla
al oír palabras que los hayan deleitado.
El sentimiento más hondo se muestra siempre en
el silencio;
no en el silencio sino en la sobriedad".
Tampoco era insincero él al decir: "haga Ud. de mi
casa su posada".
Las posadas no son residencias.

lunes, abril 20, 2009

M - e - m - o - r - i - e - s


lunes, abril 13, 2009

Clarice + Clarice

"Un modo posible de salvarse aún sería lo que ellos nunca llamarían poesía."

El mensaje, La legión extranjera

martes, abril 07, 2009

Ser una prímula





















Si viviese en el fondo del mar, sería una medusa. De esas que tienen tentáculos azules y que pueden sobrevivir tanto si están solas como si están acompañadas.
Lo que sí, conservaría algo de ese sesgo mitológico: sería capaz de convertir a cualquiera que me mirara en piedra. Pero esta habilidad no la usaría, me la guardaría para mí. Sería mi secreto. Y así, me sentiría poderosa.
Sería completamente transparente, aunque me metalizaría con el agua: mis tonalidades variarían entre los azules, rosas y violetas. Viviría en los mares cálidos, por supuesto, no soportaría el agua de deshielo.
Haría el amor como el proceso de nacimiento de otra medusa. Como si el objetivo fuera solamente volvernos plánula. Funcionar como lucecitas intermitentes que solo responden a los estímulos del instante. Volverme líquida en el acto. Ser una prímula.

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lunes, abril 06, 2009

Need a cofee

En mi trabajo, la crisis se mide en que nos sacaron el café y las latas de gaseosa.

"Son las horas magras de la productividad" diría ella hace un tiempo, aca

pero mi productividad se mide hoy en las palabras que traduzco.

Leo entonces, aca

"loser no tiene traducción, porque perdedor no es una palabra que se pueda considerar."

como saudade, como otras. Me acuerdo de un poema donde hablaba de eso.

Hace un tiempo, había leído un poema en inglés y el traductor, en vez de traducir "en diciembre" tradujo "en verano".
No recuerdo de quien era, quizá mi mente lo bloqueó a propósito.

Mejor me quedo con esto que decían:

"El sábado hubo una reunión de once chicas. Alrededor de una mesa comiendo una fondue de anchoas y bombones de chocholate hasta reventar. Hablamos de maternidad, cuerpo y política. hablamos de lo femenino. Resaltamos la posibilidad femenina de hablar sin parar al mismo tiempo escuchando todo al mismo tiempo.así deben hablar las abejas. Una energía de voces y actitudes. Las voces de las más viejas se imponen. La juventud es una imagen positiva pero no más que eso. "

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"Quiero dormir como el gato Garfield"

decía Roberto Echavarren en el libro Universal Ilógico (Ed. Mickey Mickerano)

¿Quién iba a pensar que ese verso pertenece a un poeta neobarroco?

viernes, abril 03, 2009

La colorina

Hace unos meses, varios hechos de mi vida rondaban alrededor de una película; un documental, para ser más precisa.
Hace unos meses, ella (Eugenia) me contaba de como se tejía y destejía una historia de su vida en base a ese documental.
Hace unos meses, Stella Díaz Varin se iba a volver corpórea.
Hace unos meses, yo era otra.

No hace tanto, sin embargo, encontré poemas de Stela en una antología de poesía chilena. De casualidad. Es como cuando cerrás una historia sin darte cuenta.

Y también de casualidad, eligiendo qué película ver para el Bafici, encuentro que dan ese documental.

La Colorina, para ser más precisa. Y como dicen por allá:

"Quizás sea esta experiencia, la de Stella Díaz Varin: la de haber evidenciado en su escritura la posibilidad de la autobiografía. Más aún, la posibilidad de adentrarnos a una experiencia, que por la sonoridad del grito, la evidenció como una experiencia interior. Esto es lo que me advierten los poemas de Stella Díaz. Como lo dijera Enrique Lihn, una experiencia de locura, turbulenta. Perdón, quise decir turbus-lenta. "



Una foto que parece hecha por Warhol.
Una mujer, un mito.
La bukosky chilena, la llamaban.
Habrá que ver, habrá que estar ahí y ver, con mis propios ojos, no qué se dice de ella, sino cómo era ella.

miércoles, abril 01, 2009

Recordando

El viernes

Me encanta el título del libro

martes, marzo 31, 2009

En sepia

viernes, marzo 27, 2009

Unos pocos buenos amigos

Hay deudas, hay mandatos. Unos pocos buenos amigos no es narrada por Luis Ospina ni es confesional y, sin embargo, termina siendo tanto de Luis como de su gran amigo Andrés Caicedo y, cómo no, de Cali. Porque Caicedo, el mártir de los cinéfilos, el joven escritor suicida de pelo largo, el crítico de Ojo al Cine, perfectamente podría no existir en la blogósfera pop si no fuera por Ospina. Él se encargó de que Caicedo no se perdiera. Él tomó el riesgo de que Caicedo pudiera opacarlo, quizás sintiendo que a veces en la vida, uno de los roles que pueden tocar es simplemente el de ser amigo de alguien que lo necesita. Unos pocos buenos amigos es la biografía oral y visual de un fantasma. De alguien que ya no está y que está en todas partes. Que ha tocado a todos esos caleños conscientes de que la cumbre de sus existencias ya pasó. Unos pocos buenos amigos funda y le da voz e imagen a Caicedo, sí, pero acaso es al mismo tiempo la cinta más personal de Ospina. Hay amistades y pérdidas que marcan y este film modesto es la prueba, es la marca, y nos hace sentir un poco tristes al captar que no todo el mundo tiene la suerte de tener un amigo como Luis Ospina.
Alberto Fuguet

Horarios del documental en el Bafici

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miércoles, marzo 25, 2009

Otra vez Andrés

"Yo, ante todo, cuando escribo lo que hago es recordar, no solucionar problemas del día ni nada de eso, ni desquitarme, aunque el estado de ánimo más propicio, en mi caso, sea la tristeza, no digamos nostalgia, la tristeza, la imposibilidad, la conciencia de la pérdida.”
Andrés Caicedo

en Andrés Caicedo: Mi cuerpo es una celda (Una autobiografía), compilado por Alberto Fuguet.

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lunes, marzo 23, 2009

La pendiente está dada por la tangente

"Mi querido Théo:
no me molesta tratar de trabajar con la imaginación, pues así puedo quedarme en casa."
escribía Van Gogh.

Quisiera quedarme en casa.

Horas de desvelo de un Domingo que alterné entre releer un libro de macroeconomía, realizar derivadas y leer al poeta peruano Enrique Verástegui. Nunca creí que iba a decir esto, pero extraño las matemáticas.

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viernes, marzo 20, 2009

Un poema de Paula Soruco

mi amiga se queda muda
hay una muerte
y yo vengo y digo
cualquier pelotudez
y eso es lo que espera de mi
que diga lo justo
en el momento justo

jueves, marzo 19, 2009

Se vienen los Chapita


Estaremos allí para ver el nuevo libro de la Rivara!